viernes, 6 de junio de 2014

DESASTRES NATURALES

Desastres ecológicos producidos por la MANO del HOMBRE

-El 3 de junio de 1979, el buque plataforma mexicano Ixtoc One derramó al mar 420.000 toneladas de petróleo en la bahía de Campiche (México). La empresa Pemex estaba perforando un pozo de petróleo cuando se perdió la barrena y la circulación de lodo de perforación, causando la pérdida de estabilidad y en consecuencia una explosión de alta presión que provocó el reventón.
La marea negra se extendió en un área de 1.600 kilómetros cuadrados y afectó durante más de un año a las costas mexicanas. 


-Un escape de pesticida en Bhopal (India) causado por la compañía estadounidense Union Carbide, dejó miles de muertos y afectados en diciembre de 1984.
Las causas del accidente siguen sin ser claras, pero se apunta a que no se tomaron las debidas precauciones en las tareas de limpieza y mantenimiento, lo que provocó una reacción de gas tóxica que se liberó a la atmósfera. El accidente fue conocido por la aparición de una nube tóxica que recorrió el suelo de la ciudad, asfixiando a miles de personas de forma inmediata. Otras muchas fallecieron de una forma caótica y desesperada al intentar huir de la ciudad.
En total hubo más de 600.000 personas afectadas y 150.000 sufrieron graves secuelas.




-El 26 de abril de 1986 sucedió el accidente nuclear considerado uno de los mayores desastres medioambientales de la historia, junto con el accidente nuclear de Fukushima en 2011.
La explosión del cuarto reactor de la Central Nuclear de Chernobyl se produjo mientras se llevaba a cabo a una prueba. El reactor que contenía dióxido de uranio y otros compuestos radioactivos explotó emitiendo una gigantesca nube tóxica que se extendió por toda Europa a causa del viento. Durante los primeros diez días se evacuó a 130.000 personas y hubo 200.000 muertos en Bielorrusia, Rusia y Ucrania.
Las consecuencias de la tragedia se miden, no solo por el número de muertos, sino por las terribles secuelas que todavía permanecen. Durante diez generaciones, existe riesgo de que las futuras generaciones de los supervivientes padezcan deficiencias genéticas. Hasta dentro de nueve siglos, la zona afectada no podrá volver a ser habitada por el hombre. 



-La planta termoeléctrica de Kingston en Tennessee sufrió el 22 de diciembre de 2008 un accidente, en el que el muro de contención de desechos de la planta se rompió. Más de 4.000 millones de litros de lodo mezclado con desechos de materiales tóxicos y metales pesados, se derramaron, llegando a cubrir 1.300.000 metros cuadrados. El estudio que se llevó a cabo demostró la presencia de arsénico, barrio, cadmio, cromo, plomo y mercurio sobre el río Emory. Dos años después, en una muestra de agua analizada, detectaron presencia de tóxicos 300 veces superiores a los máximos establecidos para el agua potable. Muchas de esas sustancias estarán presentes durante mucho tiempo y la zona afectada cuenta con un terreno muy poroso, por lo que es difícil predecir el alcance de la tragedia. Se trata de unos de los mayores vertidos de este residuo en los Estados Unidos.


-Debido a las perforaciones en el mar realizadas desde la plataforma Castor en Alcanar (Valencia), desde el pasado mes de octubre, parte de la costa valenciana ha sufrido leves seísmos, que aunque no han causado daños graves, han puesto en alerta a la población de la zona.
Según Ecologistas en Acción estos movimientos sísmicos podrían fisurar y terminar de romper parte del techo del almacén de gas que contiene la plataforma. Este escape podría provocar consecuencias como volcanes de barro, desaparición de especies marinas y peligro de explosiones.

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